Gracias a los arduos trabajos de restauración que la empresa de José Manuel Lucena ha llevado a cabo, el puerto de Hondarribia, Fuenterrabía en castellano, ha recuperado toda su majestuosidad y esplendor. Y es que la zona de ocio y restauración, que se encuentra estratégicamente sobreelevada lo que permite divisar en primera instancia el puerto deportivo dispuesto en curva y tras él el mar abierto, cuenta con más de 500 m2 de tarima de madera tropical de Ipe cuyo estado era realmente malo.

Por ello y con el fin de evitar restar milímetros de madera noble al pavimento, los trabajos de eliminación de imperfecciones y suciedad no se llevaron a cabo realizando un lijado con máquina de lijar convencional sino que se utilizó nuestra cepilladora Spider, máquina de última generación que permite utilizar hasta 3 rodillos diferentes, dos de ellos de cerdas de carburo y un tercero de hilo de acero, con los que podemos medir y controlar la agresividad a utilizar sobre la madera según necesidad de la misma. La diferencia es clara, mientras que con la Spider cepillamos y nos limitamos a quitar la capa del antiguo producto químico aplicado, con una lijadora convencional quitamos, además y a través de diferentes granos de abrasión, parte de la madera noble, es decir, hacemos que sea menos longeva y duradera.

puerto

Una vez se finalizaron los trabajos con la Spider, fue el turno del Tarimex Extra, nuestra referencia estrella para el cuidado de los pavimentos de madera en exterior.

Por medio de la aplicación de dos manos de este lasure al agua, que además de ser fungicida e insecticida dispone de certificación antideslizante, se consiguió devolver a la madera toda su viveza que se encontraba bajo la mugre negra que se había formado a causa del salitre y la humedad.

Indiscutiblemente, ahora el puerto deportivo luce espléndido y hace honor “al vado de arena”, que es lo que significa el nombre de la ciudad, y a su precioso centro histórico, el único amurallado que se conserva en toda Guipúzcoa.