La empresa familiar de Itziar lanza al mercado un nuevo producto cada mes • Apuesta por el desarrollo propio con la colaboración del centro tecnológico Tecnalia • Lidera con un 70% el mercado estatal de tratamiento de suelos

Las empresas constructoras no fueron las únicas víctimas de la crisis del sector, de la que aún no se han recuperado por completo, sino que numerosas firmas de la industria auxiliar desaparecie­ron en unos años negros que pocas compañías han superado. Quide, con sede en ltziar, es una de ellas, hasta el punto de situarse como líder estatal en el tratamiento de suelos con la marca Deva, al acapa­rar el 70% del mercado.

Esta empresa familiar de tercera generación dirigida actualmente por Asun Ruiz de Gauna, externa a la familia, leyó en su momento que la única vía para sortear la difícil situación era innovar y dedicó todos los esfuerzos a esta actividad con el pro­pósito de lanzar al mercado un pro­ducto nuevo todos los meses, reto que de momento cumple gracias a su colaboración con el centro tecnológico vasco Tecnalia.

“Hace 10 años, con la crisis, la cons­trucción fue para abajo y nos vimos en la obligación de reinventarnos porque el mercado había desaparecido”, rememora Ruiz de Gauna, quien indica que fue el momento de la diversificación geográfica y de pro­ductos apoyados en una fuerte inno­vación que le diferencien.

Es ahí donde entra en escena Tec­nalia. Su directora del Industry Lab Services, Virginia Aseguinolaza, sitúa el inicio de la relación con esta firma ubicada en ltziar hace 20 años, aunque en la última década se ha intensificado con motivo de la apues­ta por la investigación y desarrollo de Quide.

“La innovación se centra sobre todo en la madera”, explica Aseguinolaza, quien detalla los principales proyectos en los que colaboran. Uno de ellos se enfoca en el diseño de nuevos barnices de altas prestaciones para suelos basados en la cerámica. Tecnalia también aplica técnicas de nanotecnología para mejorar la durabilidad de los productos destinados a la protección de superficies de madera. La gerente de Quide puntualiza que la compañía ha detectado la tendencia creciente al cuidado de la calidad del aire, por lo que ha propuesto al centro tecnológico vasco trabajar en el desarrollo de productos “con baja emisión y que no contaminen, porque el medio ambiente va a ser en poco tiempo decisivo para vender”.

Otro de los proyectos innovadores que citan ambas se relaciona directamente con una de las últimas apuestas de Quide que es la ignifugación, técnica de tratamiento de materiales para protegerlos contra el fuego. “En Tecnalia contamos con un laboratorio de fuego muy importante que permite no solo certificar que un producto está protegido, sino también que las empresas puedan probar en él sus desarrollos antes de lanzarlos al mercado”, explica Aseguinolaza.

Todo ello, con el objetivo último de especializarse para competir en unn segmento, el de la construcción, donde resulta muy difícil mantenerse. Respecto a los resultados de esta apuesta,  Ruiz de Gauna considera que “la experiencia ha sido muy buena, hemos conseguido con productos innovadores mantener clientes y conseguir nuevos”. En resumen, “hemos crecido y la proyección es buena”.

Actualmente, Quide vende el 70% de su producción en el mercado estatal mientras que el 30% restante se destina a una treintena de países extranjeros. Sudamérica es uno de los principales destinos, aunque también, existen importantes clientes europeos como Polonia o Bélgica y otros situados en Australia y el norte de África.

No obstante, Ruiz de Gauna advierte de que un mercado que “se ha hecho mucho más pequeño” obliga a no bajar la guardia. “Quedan muchas cosas por hacer y todo va a venir por la innovación”, afirma convencida, para concluir que “el que no esté ahí, se va a quedar fuera del mercado”.

Artículo de Noticias de Gipuzkoa